El Centro de Investigaciones Oncológicas (CIO) se encuentra alojado en el Instituto, con quien existe un Convenio de Cooperación.
Se ha cedido, en comodato gratuito, un espacio de 150 m² destinados al funcionamiento del CIO. En él se desarrollan diversos programas de investigación que podrá encontrar en el Menú Principal.

La labor del grupo coordinado por el Dr. José Mordoh se ha centrado en los últimos quince años en el área de vacunas anti-tumorales y mecanismos de evasión de la respuesta inmune. El abordaje que nos hemos propuesto desde entonces es la “investigación traduccional”, es decir, implementar un flujo constante y bi-direccional entre los hallazgos derivados de la investigación clínica a la investigación básica. La idea rectora de nuestro grupo es tratar de combatir el tumor en las etapas iniciales, cuando el número de células tumorales y variedad de mutaciones es menor. Fue una decisión compleja elegir el MELANOMA para comenzar a aplicar esta estrategia.

El melanoma cutáneo resulta de la transformación maligna de los melanocitos epidérmicos y su incidencia continúa aumentando dramáticamente. Es considerado el más agresivo de todos los tumores cutáneos y su frecuencia de aparición en la población se ha incrementado en los últimos años, representando el 3% de todos los tumores malignos.

El melanoma cutáneo continúa siendo un desafío médico. Según el Instituto Nacional del Cáncer, el diagnóstico anual de melanoma se ha incrementado un 619% y la mortalidad anual en un 165% en el período 1950- 2000. En los Estados Unidos, se encuentra en quinto lugar en la incidencia de todos los cánceres entre los hombres y en séptimo puesto entre las mujeres; es también en esa población el cáncer más común en el grupo de mujeres entre 20 y 29 años de edad.

Al igual que sucede con otros tumores, la variable pronóstica más importante es el estadío clínico de la enfermedad. Pacientes con estadío I-II tienen 40 a 100% de sobrevida a 5 años; en estadío III 30% y en estadío IV la sobrevida promedio es de 16 meses, dependiendo del sitio de la metástasis. Dada la inefectividad de la quimioterapia y al hecho de ser un tumor inmunogénico, decidimos combatirlo utilizando el sistema inmune. Como centro de este proyecto desarrollamos vacunas anti-tumorales, y hemos partido desde dos paradigmas:

1) El primero es que, dado que no conocemos todos los Ags tumorales capaces de desencadenar una reacción inmune, es necesario inmunizar con todos los Ags disponibles. Para ello utilizamos células tumorales alogeneicas irradiadas.

2) El segundo es que para lograr una acción eficáz, las células tumorales irradiadas deben interaccionar eficazmente con las células dendríticas (CDs) del huésped. Para lograr una mayor atracción de las CDs al sitio vaccinal, hemos utilizado GM-CSF, potente quimioatractante de las CDs. Entre Octubre de 2002 y Enero de 2004, en el Instituto Alexander Fleming se realizó un ensayo Fase I con vacunas alogeneicas y BCG como adyuvante combinado con GM-CSF o placebo. Se vacunaron 20 pacientes con melanoma Estadíos IIB, III y IV, que se encontraban libres de enfermedad luego de la cirugía (n=16), o poseían enfermedad mínima (n=4). Como consecuencia de su baja toxicidad, y de la inducción de una respuesta inmune predominantemente celular, sugerimos como conclusión que la adición de 300-400 ug de GM-CSF a vacunas alogeneicas es útil para incrementar la respuesta inmune en pacientes con melanoma. El 100 % de los pacientes estadio IIB y 70 % de los pacientes estadío III continúan libres de enfermedad cuatro años post-cirugía (1). En base a estos resultados, se implementará en el Instituto Alexander Fleming un estudio clínico de Fase II/III sobre 108 pacientes, que tendrá una duración aproximada de tres años.

Otra aproximación al paradigma arriba mencionado es lograr que CDs “fagociten” ex vivo células tumorales apoptóticas y así lograr mejor presentación de los Ags, alcanzando en sistemas experimentales una eficacia preventiva del 80 % contra un desafío tumoral (2,3).

En base a los resultados mencionados, se efectuaron estudios pre-clínicos en el CIO (4) y clínicos en el Instituto Alexander Fleming (5) utilizando como vacuna CDs de pacientes con melanoma que han fagocitado células tumorales apoptóticas de melanoma. Dichos estudios han demostrado que las CDs pueden fagocitar células de melanoma y presentar a clones de linfocitos CD8 específicos para los Ags de diferenciación MART-1 y gp100, los péptidos antigénicos ya a las seis hs. de producida la fagocitosis.

Con el objeto de incrementar la potencia del sistema inmune, trataremos de identificar Ags expresados por las células stem de diversos tumores. El objetivo principal es estudiar el papel de las células stem en la formación de melanoma y cáncer colorectal (CCR), así como si las mismas constituyen un blanco de la respuesta inmune.

Para ésto, se proponen los siguientes objetivos:

    • Caracterización antigénica de células con capacidad clonogénica aisladas a partir de diferentes líneas celulares humanas de melanoma y CCR.
    • Estudio de la expresión de oncogenes y de Ags de diferenciación conocidos
    • Búsqueda de nuevos Ags para la caracterización y aislamiento de células ítem
    • Estudio de células stem en muestras de tumores humanos para estudiar su rol en la formación de tumores.

También se efectúan estudios de genómica y proteómica en cáncer de cólon. Nuestro grupo ha publicado el primer trabajo sobre DNA arrays en cáncer de cólon realizado en nuestro país, en el CIO-FUCA (6).

El objetivo general en el largo plazo, es cuantificar la expresión y estudiar el estado funcional de proteínas presentes en diferentes poblaciones celulares de tejido tumoral de cáncer de cólon humano, combinando las técnicas de Micro-Disección Laser (MDL) y Microarreglos Invertidos de Proteínas (MIP).

El abordaje proteómico nos proporcionará importante información sobre los mecanismos moleculares subyacentes a la oncogénesis colorectal; con esta información se podrá mejorar el diagnóstico temprano de los tumores y reducir la posibilidad que células tumorales con potencial metastásico permanezcan sin detectar. Concretamente, este abordaje nos permitirá caracterizar biomarcadores proteicos que cumplan con los requisitos fundamentales para este rol:

a) ser concretamente y mayoritariamente expresados en las células cancerosas con respecto a las normales;

b) tener alta expresión durante todos los estadíos del desarrollo tumoral;

c) ser sobreexpresados en la mayoría de las muestras tumorales provenientes de diferentes pacientes,

d) por último, para facilitar su detección; estas moléculas tendrían que ser expresadas a nivel de la superficie celular o secretadas. Los biomarcadores pueden cumplir un simple rol de “huellas digitales” útil para el diagnóstico clínico, o quizás, constituir un potencial blanco terapéutico. Terapias dirigidas hacia estos blancos moleculares podrían ser utilizadas con el propósito de eliminar células residuales con potencial metastásico o convertir el cáncer en una enfermedad crónica, que puede ser controlada durante un periodo de tiempo muy largo, tal vez utilizando terapias de tipo biológico como las vacunas.