El valioso rol de la psicología ante una crisis médica

25 Jan 2012 Noticias

 

Enero 2012

Revista Puebla, enero 2012.

 

A cargo de Lic. Nancy Ferro

M.N. 5612

Jefe del servicio de psico-oncología del instituto Alexander Fleming

¿Qué rol juega la psicología en situaciones complejas de salud?
Cuando una persona enferma, especialmente si se trata de una enfermedad que amenaza la vida, se enfrenta a una crisis de magnitud mayor. El shock inicial del diagnóstico es seguido de la necesidad imperiosa de tomar decisiones respecto de tratamientos, equipo médico, etc. El acompañamiento psicológico en estas etapas tempranas es muy importante, pues se pueden trabajar las ansiedades que despierta la situación, la angustia de saberse enfermo, se auxilia a la persona a procesar la información, y “limpiar” el campo para la toma de decisiones.
¿Cualquier tipo de psicoterapia ayuda en estas circunstancias?
Es muy importante contar con un profesional no sólo informado acerca de la dolencia física, sino también formado en las herramientas psicológicas específicas para tratar personas con enfermedades que amenazan la vida. Por esta razón se han ido desarrollando distintas especialidades, por ejemplo, la psico-oncología, que provee psicoterapia orientada tanto al paciente como a la familia, y al entorno general del paciente, trabajando también junto al resto del equipo tratante. Con el avance de la medicina, tanto en los niveles tecnológicos, como quirúrgicos y de tratamientos de medicamentos (drogas), se hace cada vez más necesaria la interacción de los distintos profesionales que intervienen en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento médico posterior.
¿Es tan importante el equipo médico?
Es más que importante, es absolutamente necesario, pues parte del éxito de los tratamientos se basa en la confianza que el paciente deposita en su equipo de tratamiento, lo cual lo ayudará a sostener los tratamientos, a entender de qué modo cuidarse mejor. Genera y sostiene una actitud proactiva. Un concepto clave es la idea de red. Una red es tanto más efectiva cuantos más integrantes tenga y cuantas más interacciones haya entre los distintos integrantes. Así se constituye en una verdadera malla, en un tejido de sostén y acompañamiento.
¿Ustedes trabajan también con la familia?
Sí, consideramos que cuando aparece una enfermedad de estas características no sólo enferma el paciente, sino todo su contexto. El concepto de familia ha ido evolucionando de manera muy profunda en los últimos años. Nosotros incluimos a la familia real, los vínculos que sostienen al paciente, con quien comparte la vida y aquellos otros significativos que están implicados en la situación. Trabajamos con la familia, con entrevistas que incluyen a todos los miembros algunas veces, otras el paciente con el grupo familiar, o sesiones vinculares, por ejemplo hermanos, o padres e hijos. Muchas veces con los amigos que acompañan al paciente durante las distintas etapas de la enfermedad. Dependiendo de las necesidades que se presenten. El trabajo psicoterapéutico con la familia también se modifica dependiendo de quién es el que enferma. No es lo mismo si es el padre, que provee a las necesidades económicas, la madre o algún hijo que sea el puntal emocional del grupo. Si es un niño pequeño en quien la familia tiene puesto todo su afecto y la visión de futuro y proyecto.
Decíamos que el momento del diagnóstico es importante. ¿Qué otras etapas necesitan también del abordaje psicológico?
La etapa diagnóstica incluye desde el momento de sospecha de padecer una enfermedad, pasando por las primeras consultas clínicas, estudios de imágenes, análisis, biopsias y/o cirugías para obtener material para diagnóstico. Todo esto suele suceder en muy poco tiempo, que podemos medirlo en semanas, el psiquismo, la “cabeza” no tiene los mismos tiempos que los tiempos médicos, suelen quedar, por tanto, muchos temas emocionales pendientes, “cajoneados”. Estos estados emocionales suelen ir apareciendo en la etapa de inicio de tratamientos, junto a lo específico de ese momento. Es esperable que aparezcan emociones encontradas: ira, temor, odio, tristeza, alegría si es un diagnóstico temprano, que ofrece muchas posibilidades de cura y control. Deseos de realizar cambios en el estilo de vida. Y, como dije, todo esto se extiende a lo largo de las diversas etapas de la enfermedad.
Ya que mencionó la tristeza, ¿es muy importante que el paciente no se deprima?
Muchas veces se confunde depresión con tristeza. La depresión es un cuadro, un trastorno emocional que se diagnostica, con un conjunto de signos y síntomas muy específicos. Si aparece, debe ser tratada para aliviar el sufrimiento emocional. Pero hay otros estados afectivos, especialmente la tristeza, que acompaña necesariamente estos procesos. ¿Cómo no entristecerse si de pronto se modifica drásticamente la vida; si se deben asumir cambios corporales muy importantes; si se debe interrumpir las actividades cotidianas, o modificarlas? La tristeza es un sentimiento esperable y no debe ser reprimida. Generalmente los familiares y amigos se asustan mucho frente a las expresiones de angustia, tristeza y temor. Se debe dar lugar a la expresión de las emociones; se trabaja en la elaboración de esos sentimientos, no en taparlos.

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