Mastectomia Preventiva – 2 Mujeres y sus vivencias

 

Fuente: Perfil.com

 

 

La mastectomía profiláctica está indicada a pacientes que tienen predisposición genética a este tumor. Dos mujeres relatan sus vivencias para combatir al miedo.

 

 

La medida es drástica y polémica, pero eficaz. Mujeres que están predispuestas genéticamente al cáncer de mama deciden someterse a una mastectomía (extirpación de la mama) para prevenir la aparición de este tumor. En Estados Unidos, en los últimos diez años se duplicaron las llamadas mastectomías bilaterales profilácticas. En Argentina no hay datos estadísticos sobre la cantidad de pacientes que se realizaron esta cirugía. Sin embargo, los médicos aseguran que la opción ha comenzado a tener más aceptación entre las mujeres que son portadoras de la mutación de los genes BRCA 1 y 2 (que aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama y útero).

 

 

De a poco el tema también está dejando de ser tabú de la mano de pacientes que decidieron sacarse los pechos para vencer el cáncer y hoy relatan su experiencia. Como Corina San Martín, de 51 años, y Reina Sarkissian, de 57. Ambas se realizaron una mastectomía preventiva en 2005 y 2006, respectivamente, tras años de sufrir por temor a la enfermedad. “Tanto mi mamá como mi abuela tuvieron cáncer. Pasé por cuatro operaciones previas, ya que se me formaban microcalcificaciones en la mama. Hasta que la última vez dije ‘basta’ y me decidí a sacarme todo. No podía seguir con esta preocupación en mi cabeza”, contó Corina.

 

 

Su historia es similar a la de Reina: antecedentes familiares de cáncer de seno y lesiones benignas o premalignas que la obligaban a pasar por una cirugía. “Cada control era lo mismo: me encontraban algo y había que hacer otro estudio. Así cada seis meses. Era como tener una espada de Damocles clavada todo el tiempo”.

 

 

Ambas aseguran que la decisión no fue fácil y que recibieron muchas críticas al respecto. “Me decían que era una carnicería sacarme las mamas. Tenés que estar muy convencida de lo que vas a hacer y contar con el apoyo de tu familia”, relató Corina. Además, también tuvieron que lidiar con sus prepagas, que no querían cubrir los costos de la operación por considerarla profiláctica.

 

 

Indicación. La mastectomía bilateral preventiva es una alternativa para mujeres de alto riesgo. “Se trata de un grupo reducido de pacientes, el 10% de toda la población, con alteraciones genéticas que se denominan BRCA 1 y 2. Son pacientes con determinadas características étnicas y antecedentes familiares. Este grupo de mujeres tiene una alta chance de tener cáncer de mama a lo largo de su vida. Se les recomienda que tengan hijos precozmente (como se extrae el tejido mamario, la mujer no podrá amamantar) y luego se hagan una mastectomía bilateral con reconstrucción inmediata”, explicó Federico Coló, del Instituto Alexander Fleming y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Mastología.

 

 

El asesoramiento genético y la consulta con un mastólogo son clave. “Se pueden testear las mutaciones de estos dos genes con un análisis en la sangre. Pero para ser candidata a realizar este estudio se recomienda primero tener un asesoramiento genético, en el que se realiza un árbol genealógico de la familia y sus enfermedades”, detalló Astrid Margossian, directora del Breast Center Buenos Aires e investigadora del Colegio de Medicina Baylor de Houston, Estados Unidos. La cirugía reduce el riesgo de aparición de células cancerígenas en 90%. “Siempre puede quedar una mínima  cantidad de tejido mamario cercano a la piel y el cáncer se puede desarrollar allí. Pero las chances de que esto ocurra son pocas”, sostuvo.

 

 

Como toda operación, la mastectomía no está exenta de riesgos y requiere apoyo psicológico. “Perdés el 80% de la sensibilidad. Tocar y no sentir tu mama es fuerte. Para una chica joven debe ser algo difícil, porque anulás una zona erógena”, sostuvo Reina. “No es una operación sencilla, y la recuperación también lleva su tiempo. La primera vez que te sacan las vendas y te parás frente al espejo es un golpe muy duro”, recordó Corina. A pesar de esto, las dos dicen estar felices con su decisión porque pudieron “cambiar su destino”. De hecho, los médicos de Corina encontraron un pequeño carcinoma entre el tejido mamario extraído. “Si no me hubiera operado, en seis meses habría tenido cáncer”.